Now my life is sweet like cinnamon
Like a fucking dream I’m living in
Baby love me cause I’m playing on the radio
(how do you like me now?)
Lick me up and take me like vitamin
‘Cause my body’s sweet like sugar venom oh yeah
Baby love me cause I’m playing on the radio
Ese en fin. Quizás por todo ello, cuando quiere llover y no llueve, uno desea que, aunque jamás vaya a ser a gusto de todos, descargue ya violentamente o que suene de una vez un rayo de sol, pero que por favor el clima se defina en toda su contundencia. Como aseguran los expertos, cualquier ambigüedad, empezando por la meteorológica, es el principio de toda ansiedad. Y a mí, este casi me está matando la última oportunidad de pedirte perdón.
El mundo a punto de todo, las cosas a medio sentir y yo con estos celos. Celos de no estar contigo, de no verte mucho más. Celos de no sentirte mucho menos. Celos absurdos incluso antes de estar en celo. Celos humanos de ti, divina. Y mientras siembro este sin sentido, una borrasca cíclica y anticiclónica anticipa litros de chubascos bajo ese par de pupilas tuyas rodeadas de nubes.







